EL LUGAR DEL PERIODISMO EN LA OBRA DE FUSTER

 María Arias Urtado

Lima-Perú


LA RELIGIÓN EN EL MUNDO CONTEMPORÁNEO (2018)



En esta antología, Fuster reúne ensayos publicados anteriormente en la revista “Los tiempos nuevos”, publicación que dirigió por siete años (201-2019). Su obsesión era poder definir la época presente: que señala como “transposmodernidad” y, finalmente, como “modernidad fantasma” ya que la época según la entiende “ha muerto” y solo queda su espectro. Anteriormente en esta búsqueda había ya publicado el pequeño tratado “La religión partida. Problemas del diálogo interreligioso en el siglo XXI” (2014) y “El Dios digital” (2015). Aquí en “La religión en el mundo contemporáneo” analiza cómo la religión se “reinventa” en el siglo XXI. Señala que, después de la caída de las Torres Gemelas, religiones como el islam, el cristianismo y el judaísmo vuelven a tener un papel central en la política global. También habla de corrientes espirituales modernas: “religión débil” (como la New Age en franco retroceso), el transhumanismo, el ciber-feminismo, la posverdad, etc., y ve en ellas riesgos para la “ontología” del ser humano. Fuster plantea la necesidad de aceptar la condición de finitud, de “superar la religión” tradicional para recomponer un sujeto con sentido, con consciencia de que esta vida es la única que tenemos y, por lo tanto, se transustancia en sagrada, y construir una ética nueva (ética del silencio o espiritual) frente al desencanto religioso y la crisis espiritual.


ESCRITOS PROFANOS (2022)



Fuster ha hecho una amplia carrera en el periodismo crítico y cultural.  “Escritos profanos” es una colección de ensayos, artículos y notas periodísticas sueltas –varias inéditas- que  escribió entre 2011 y 2019 de carácter desigual. En estos textos reflexiona sobre la existencia humana, la redención, la secularización, la crisis espiritual contemporánea, lo sagrado, la política, el capitalismo, la tecnología, entre otros temas. Son una buena puerta para ver cómo su pensamiento teológico y filosófico dialoga con la vida cotidiana y los desafíos actuales.

OBRA PERIODÍSTICA 3 Vols.

Recién a partir del 2020, junto al cierre la su revista Los tiempos nuevos ha hecho una participación más sistemática con respecto a su colaboración periodística. Ha escrito columnas de opinión para medios tradicionales como La Gaceta Mercantil, Perfil y Diario Siglo XXI. Estos textos ya no son de carácter marginal  sino que adquieren ahora una difusión más masiva. Estas notas fueron recopiladas en la antología “Obra periodística I”, “Obra periodística II”, incluso una tercera “Obra periodística III” con escritos sobre la situación en Oriente Medio.

Características de su obra periodística como reflexión crítica sobre la contemporaneidad



En su “Obra periodística I” (textos de 2020-2021), Fuster reúne artículos publicados en “La Gaceta Mercantil” en los que analiza la pandemia, la muerte, la existencia, el capitalismo, la tecnificación, la moral humana, y lo que él ve como la “ausencia de perspectivas de futuro” en el mundo moderno. Este enfoque no es meramente descriptivo, sino normativo y filosófico: Fuster no solo reporta, sino que reflexiona sobre los valores, las crisis espirituales y éticas de nuestra época. En su pensamiento (y seguramente también en sus artículos), una parte clave está en la crítica al “Dios Digital”: para Fuster, la tecnología, especialmente las redes, la web, la inteligencia artificial, constituyen un nuevo poder sagrado o “religioso” que redefine al sujeto humano.  Esta visión se manifiesta tanto en sus ensayos filosóficos como en su producción periodística, donde advierte sobre la deshumanización, la pérdida del sentido, y cómo la digitalización afecta la espiritualidad humana.



En su “Obra periodística II” (2022-2023) y “Obra periodista III. Estudios sobre Oriente Medio” (2018-2024) publicados tanto en “La Gaceta Mercantil” y Diario “Perfil”, Fuster no solo escribe sobre filosofía y espiritualidad, sino también sobre acontecimientos geopolíticos y ético-políticos: aborda la guerra en Ucrania, el conflicto en Medio Oriente/Israel-Palestina, el avance tecnológico, y los nuevos escenarios de poder.  Su crónica es “intervención erudita del presente”: no es periodismo estrictamente informativo sino interpretativo, con peso teórico y una voluntad de “rescatar algo del espíritu” en un mundo que él ve como en decadencia moral o filosófica.

Estilo y tono



Su escritura periodística combina columnas de opinión con ensayos, reseñas y entrevistas. No es un columnista meramente opinador, sino también un intelectual público que “engancha” su formación académica con su mirada sobre la realidad. Tiene un tono profundo, a veces apocalíptico o profético: habla de la “muerte de la historia”, de un presente eterno que nos atraviesa y constituye, de un sujeto cada vez más deshabitado por la modernidad digital. Su diagnóstico no es sólo teológico, sino también psicológico: alude a la alienación, a la pérdida de sentido, al olvido de valores humanos.

Funciones de su periodismo

Diagnóstico: identificando los problemas espirituales, existenciales y sociales del mundo contemporáneo.

Advertencia: hace una llamada de atención ética y filosófica, señalando los riesgos de la tecnificación, la secularización radical, el fundamentalismo y la crisis de sentido.

Propuesta: no se queda solo en la crítica, sino que ofrece interpretaciones teológicas, filosóficas y simbólicas para repensar la trascendencia.

Educación pública: como teólogo y filósofo, su periodismo cumple también una función pedagógica, para lectores que no son necesariamente expertos en teología.

Impacto y relevancia

Intelectual público: Fuster representa una voz relativamente poco común en los medios: alguien con formación teológica y filosófica que habla de religión, tecnología, moralidad, y sentido en un lenguaje público, no exclusivamente académico.

Reflexión sobre lo sagrado: Su periodismo contribuye a una reflexión más profunda sobre cómo las sociedades modernas manejan (o descuidan) lo sagrado, lo trascendente y lo espiritual, especialmente en un contexto posmoderno/digital.

Crítica cultural: A través de sus columnas, Fuster aborda no solo la religión tradicional, sino también la “religión” tecnológica, los nuevos paradigmas de poder y de sujeto, lo que lo hace un crítico cultural pertinente en el siglo XXI.

Algunas críticas o puntos a tener en cuenta

Accesibilidad: Dado que su enfoque es teológico-filosófico, algunos artículos pueden ser más densos para lectores sin formación filosófica o religiosa.

Perspectiva normativa: Su periodismo no es neutral: parte de una visión crítica y normativa, lo que puede polarizar. Y, en ocasiones, presenta un tono pesimista.

Alcance: No es un periodista de “nota dura” (periodismo investigativo clásico), sino más bien un analista intelectual, por lo que su impacto depende bastante de lectores interesados en filosofía, teología y cultura.

Parcialidad en el análisis de la Guerra en Gaza: Ha recibido críticas por su postura sobre la no existencia de un Estado Palestino (publicadas en la sección “Internacionales “ en “La Gaceta Mercantil” y “Perfil” y en algunas intervenciones radiales), en cambio, expresa su defensa a que Israel tiene derecho bíblico a toda la tierra. Ha escrito que Palestina debe dejar sus pretensiones de ser Estado y que deben vivir bajo un solo gobierno israelita cada uno respetando sus costumbres y religión. Apelando para ello a que el respeto a la vida es más importante que la ocupación del territorio y que su religión debe ser superada. La crítica que se le ha señalado también es la ingenuidad de la idea y la imposibilidad siendo acusado de plantear utopías. En un artículo publicado en un periódico colombiano “Al poniente” en mayo de 2024 Fuster trata de equilibrar sus propuestas “La causa palestina y la vieja izquierda”. https://alponiente.com/la-causa-palestina-y-la-vieja-izquierda/.

 Estructura general de su obra periodística

La obra periodística de Fuster, distribuida en varios volúmenes (al menos I, II y III), es un corpus coherente que funciona como:

a) Crónica filosófica del presente. No escribe periodismo informativo sino periodismo interpretativo, donde el acontecimiento es un disparador para una reflexión sobre: el sujeto humano, la trascendencia, la técnica, la política global, las transformaciones espirituales de la sociedad.

b) Puente entre teología y vida pública: Fuster hace algo que pocos teólogos realizan en medios: introduce temas de espiritualidad, sentido, trascendencia en el debate cultural y político contemporáneo.

c) Archivo de un tiempo crítico (2020–2024): Sus volúmenes funcionan como una especie de memoria intelectual del período pospandemia, conflicto bélicos recientes, crisis democrática y revolución digital.

Temas centrales y constantes



1. La crisis del sujeto moderno: Fuster analiza cómo el hombre contemporáneo: pierde sentido, vive fragmentado, sustituye la interioridad por consumo o técnica, experimenta soledad existencial. Su tesis de fondo: el sujeto moderno está deshabitado, vacío de trascendencia.

2. La “Era Digital” como fenómeno teológico: Este es uno de sus ejes más fuertes. Fuster no critica la tecnología desde un lugar tecnófobo, sino como teólogo: ve en ella un nuevo poder sagrado, un tipo de idolatría moderna. Plantea que: la digitalización reconfigura la identidad, la información se convierte en absoluto, la técnica sustituye la noción tradicional de Dios, la IA, los algoritmos y las redes generan una religiosidad sin trascendencia. Esto está muy presente en sus artículos y es el núcleo de obras como El Dios Digital” (2015).

3. Geopolítica y ética: En “Obra periodística II”, sobre todo, aparecen fuertes análisis sobre: la guerra en Ucrania, el conflicto Israel-Palestina, el colapso del orden internacional, el retorno de los fundamentalismos, la fragilidad de la democracia. Siempre desde una mirada ética y espiritual, no meramente política.

4. Pandemia, deceso y sentido: En los textos de 2020-2021: La pandemia aparece como un acontecimiento revelador. Fuster reflexiona sobre la muerte como un tabú moderno. Interpreta la crisis sanitaria como una metáfora del vacío espiritual contemporáneo. Aquí su estilo se vuelve más existencial, incluso meditativo.

5. Crítica cultural: Fuster denuncia la banalidad del consumo, el entretenimiento como forma de alienación, la posverdad, la cultura del resentimiento, la estetización de la violencia y la pérdida de la memoria histórica.

Evolución a lo largo de sus obras

OBRA PERIODÍSTICA  I (2020–2021)

Presenta un tono más introspectivo y existencial. Temas relevantes: pandemia, vulnerabilidad, muerte, tiempo detenido, la fragilidad de las certezas humanas. Visión propuesta: el mundo entra en una crisis espiritual profunda

OBRA PERIODÍSTICA II (2022–2023)

Mayor énfasis en: geopolítica, guerras, la crisis del orden global, análisis ético-político del presente. Se convierte más en un “analista” del mundo actual, con formación teológica.

OBRA PERIODÍSTICA III (2018-2024) (Oriente Medio y conflictos)

Adopta un tono más crítico y geopolítico, pero sin perder su base espiritual. Analiza: fanatismos, choque de cosmovisiones, el sufrimiento humano como categoría teológica. Sostiene una defensa camusiana a la vida sobre las pretensiones territoriales que le valieron sendas críticas y otorga una finalidad religiosa a los problemas entre los árabes y los israelíes.

Marcos teóricos que utiliza





Fuster, aun sin citar constantemente, trabaja con: a) Filosofía continental: Especialmente con Heidegger (ser, nihilismo, técnica), Levinas (ética del otro), Arendt (totalitarismo, banalidad del mal), Byung-Chul Han (cansancio, rendimiento, transparencia). b) Teología cristiana: La noción de trascendencia, el sentido del sufrimiento, la búsqueda simbólica de lo sagrado, el problema del mal. c) Sociología crítica: Interpreta la modernidad tardía como una época de: disolución comunitaria, hiperindividualismo, tecnificación radical y “espectro” epocal.

Rasgos estilísticos

  1. Ensayístico antes que periodístico.
  2. Argumentación lenta, reflexiva.
  3. Uso frecuente de imágenes simbólicas (sombra, niebla, abismo, máquina…).
  4. Tono profético, a veces apocalíptico.
  5. Profundidad conceptual (no es divulgación superficial).
  6. Interdisciplinariedad: teología + filosofía + análisis de actualidad.
  7. Escritura clara pero intensa, más cercana al ensayo literario que a la columna política.

Aportes originales: Integra teología y política internacional: muy pocos columnistas trabajan ese cruce de manera sostenida. Propone una crítica metafísica de la tecnología: no se queda en lo sociológico sino que interpela lo espiritual. Recupera la dimensión del sentido en la actualidad. Es, en definitiva, una filosofía accesible sin caer en superficialidades, además que aporta una mirada de largo plazo, no reducida al titular.

¿Por qué importa su obra periodística?

Porque funciona como:

  • Termómetro espiritual de un mundo acelerado.
  • Advertencia ética en una época de confusión moral.
  • Puente cultural entre religión, filosofía y actualidad.
  • Contra-discurso frente al positivismo tecnológico.

Su periodismo es parte de una tradición de intelectuales públicos filósofo-teólogos, poco frecuente en el ámbito hispánico

Síntesis general por períodos y ejes temáticos

I. Obra periodística I (2020–2021)

Eje: pandemia, muerte, tiempo detenido, vulnerabilidad humana.

Artículos tipo:

  1. “La muerte como espejo del siglo XXI”
    • Reflexión sobre cómo la pandemia obligó a mirar lo que la modernidad oculta: la finitud.
    • Fuster discute la hiperhigienización moral del mundo y la negación de la muerte.
    • Conclusión: sin asumir la muerte no hay verdadera vida espiritual.
  2. “El tiempo suspendido”
    • Analiza la suspensión del ritmo social.
    • Interpreta la cuarentena como interrupción teológica del tiempo productivo.
    • Lectura metafísica del silencio y la detención.
  3. “La soledad digital”
    • Critica la falsa comunidad de las redes durante el encierro.
    • El sujeto desconectado de sí mismo aunque hiperconectado con pantallas.
    • Introduce la idea del “Dios Digital”.

 




II. Obra periodística II (2022–2023)

Eje: guerras, crisis democrática, geopolítica espiritual.

Artículos tipo:

  1. “Ucrania: el retorno de la violencia mítica”
    • Fuster no analiza solo geopolítica: interpreta la guerra como reaparición del mal en su forma más arcaica.
    • Reflexiona sobre la violencia como ruptura del orden simbólico.
  2. “La democracia fatigada”
    • Describe la erosión del pacto social en Occidente.
    • Analiza el populismo como reacción al vacío espiritual.
    • Propone recuperar una ética del servicio y la interioridad.
  3. “La posverdad como idolatría”
    • La mentira ya no oculta la verdad, sino que ofrece una sensación de pertenencia.
    • Para Fuster, la posverdad no es técnica: es espiritual.

 

III. Obra periodística III (conflictos de Medio Oriente y análisis cultural)

Eje: fanatismo, violencia simbólica, choque de cosmovisiones.

Artículos tipo:

  1. “Israel y Palestina: tragedia de los absolutos”
    • Interpreta el conflicto como colisión de sacralidades.
    • Analiza cómo el sufrimiento se convierte en identidad política.
  2. “Oriente Medio: tierra del exceso de significado”
    • El territorio como espacio teológico, no solo geopolítico.
    • Muestra cómo las narraciones religiosas se transforman en armas.
  3. “Fundamentalismos modernos”
    • Conexión entre nihilismo digital y fanatismo religioso.
    • Tesis: ambos son síntomas de pérdida de sentido.